El olor de las flores vuelven a mi ventana
lejana de la urbe, el aroma de las rosas se confunden
con las fragancias féminas de la multitud que transitan
mi ciudad. Los colores se ven mas hermosos de lo
habitual, parece un jardín botánico lleno de hermosas
y delicadas flores, algo exóticas y muy bien vestidas.
Puedo sentir mañana a mañana la fragancia que hace
mucho no sentía, es raro, pero lo complicado de la
vida parece ya no tener tanta dificultad, la selva de
cemento ya es para mí una selva natural, de aire puro y
una sencillez que busque por mucho tiempo. De todas
aquellas hermosas flores he cortado una y la he puesto
en el mejor lugar que existe. Mi corazón, el te dará el
aire, el agua y el amor que necesitas para crecer y ser la
mas bella de todas. También te pondré nombre, te
llamaras tulipandra, serás única e irremplazable la mas
bella de mi jardín.